Los fraudes aduaneros SÍ son un delito.

En todas partes del mundo, estamos expuestos a ciertas modalidades de fraude y el transporte no es ajeno a esta situación.

Todos los envíos y paquetes internacionales, deben pasar por el despacho de aduanas. En el caso que las autoridades perciban algo sospechoso pueden proceder a  abrir el paquete. Se trata de un procedimiento habitual para comprobar si es un envío ilegal o peligroso.

Los cargos aduaneros regulan el tránsito de envíos entre distintos países. Es 100 % ilegal no pagar aduanas o evitar el pago de impuestos. El pago  depende de dos factores fundamentales, que son el tipo de envío y el tipo y valor de los bienes.

También se aplican aranceles en función del tipo de mercancía y del país de origen.

El principal objetivo de los fraudes aduaneros que se detectan es, precisamente, pagar menos impuestos o no pagarlos. Para ello, los infractores recurren a diferentes modalidades.

Una de las más comunes a nivel global es reducir el costo declarado de las mercaderías, teniendo en cuenta que los impuestos a pagar se calculan según el valor de los bienes. Obviamente esto está penado por ley.  

Todos los bienes en tránsito tienen asignado un código arancelario. Según el mismo, se  calcula el porcentaje de impuestos a pagar. Declarando un objeto distinto al que se envía, se aplica una cantidad de impuestos inferior.
  

Las consecuencias de delinquir (porque si es considerado delito) en el despacho de aduanas pueden ser muy graves. Si la infracción es pequeña, los agentes se limitarán a calcular los impuestos según el tipo y el valor de las mercancías.

En algunos casos, las mercancías pueden ser confiscadas, e incluso destruidas. Los funcionarios también pueden retener el envío hasta que se realice el pago o si la mercadería no cumple con la reglamentación vigente (Por ejemplo en Uruguay, de maquillajes)
 

Evitar pagar impuestos aduaneros es un fraude y lleva el pago de multas y sanciones. Si se considera una infracción grave, los funcionarios pueden poner el caso en manos de la fiscalía correspondiente, denuncia mediante.