Por Eduardo Gularte, Director de Transur Trading.
Las navieras ya no son lo que eran. Hemos pasado desde el poderío del transporte de grandes cargas en otra época a quedar en un lugar más del ecosistema del transporte internacional.
Uno de sus objetivos es mantener el control sobre los precios puntuales, sin generar una variabilidad y mantener estos precios sostenidos. Un control que les permita su nivel y continuar generando importantes ingresos.
Desde mediados del 2020, y acompañados de todos los acontecimientos mundiales, las navieras se han encontrado con la pregunta a nivel mundial hacer a de cuando bajaran los precios. La situación mundial y los distintos vaivenes, permiten a las compañías navieras seguir manteniendo el control sobre el transporte marítimo, en un sistema “cuasi cerrado”.
Sean cual sean los motivos, los precios y disponibilidades de carga se han visto afectados, y por consiguiente, las tarifas de los fletes se han mantenido elevados, sin variabilidad a la baja.
Y por esto es que nos han sorprendido con una herramienta inesperada: La aplicación del BLANK SAILLINGS o cancelación de itinerarios. A pesar de la desaceleración mundial de la demanda y la inestabilidad económicas de los países y empresas, las navieras, para poder mantener su control sobre los precios, aplicaron una limitación de la capacidad de transporte de contenedores en las principales .
Las navieras apuesta a una mayor capacidad de administrar los espacios en sus buques, ajustando a la demanda existente con tendencia a la baja, y ejercer de esa forma un control en sus tarifas.
Son situaciones nuevas que se dan una vez más, debido a la situación global y se extenderá en el tiempo hasta una nueva “normalidad”.
